¿Cuenta de ahorro?, ¿es posible siendo universitario?

Por Areandina, Junio 6, 2018

Guardar dinero a veces suena como una tarea titánica, algo que es como imposible, uno con los gastos del semestre, del transporte y lo del diario, pero la banca pareciera opinar lo contrario con muchas ofertas que suenan tentadoras, nos hablan de ahorro programado, de créditos a largo plazo, de financiación para universitarios, de opciones libres de costos y muchas de estas ofertas son bastante consideradas, por lo que quisimos revisar más a fondo las opciones que nos ofrecen para ahorrar, pero para hacerlo en serio y que a futuro podamos ver resultados que nos sirvan para que sea una base sólida a nuestros planes.

 

Los beneficios del ahorro

Lo primero que siempre nos nombran es lo bueno, el gancho que nos hace inclinarnos por una oferta de un servicio, su parte más atractiva y por ello vamos a analizar esto de primero. Cuando nos mencionan “banco” hay tres cosas que suelen ser los consumidores del dinero inmóvil que consignamos:

  1. Cuota de manejo: monto que se cobra periódicamente por la administración de tu cuenta en el banco (aun cuando no hagas ni un solo movimiento en tu cuenta, igual se cobra porque estás haciendo uso al tener el dinero allí).
  2. 4 × 1.000: impuesto que se cobra el banco al realizar un retiro de tu cuenta, 4 pesos por cada 1.000 pesos que retiras.
  3. Costo por transacciones: estas incluyen las transferencias entre cuentas del mismo banco o a otros, las consignaciones, los retiros en oficinas o por cajeros, los avances, etcétera. Según cada banco y cada cuenta, los costos varían.

 

Lo principal para considerar una cuenta de ahorro es revisar que estos tres criterios estén exentos o al menos con un muy bajo costo. Lo positivo es que hay muy buenas ofertas al respecto en muchos bancos, así que solo es cuestión de revisar y buscar la que más te guste, porque con cuotas de manejo exoneradas, con impuestos del 4 × 1.000 que no se te cobran si cumples con ciertos requisitos y con transacciones libres de costo… ya la decisión de aperturar una cuenta para ahorrar se vuelve más sencilla y te rinde más el dinero.

 

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Adicionalmente, un tema interesante es que revises las tasas de interés que generan tus ahorros. En algunos bancos te darán un porcentaje mayor que en otros, por lo que tu dinero tendrá una mayor rentabilidad, esto quiere decir que al tener tus ahorros en ese banco te darán una retribución económica mayor a final de cada mes por haber guardado tu dinero allí (sí, te dan algo de dinero por haber guardado tu dinero en ese banco).

 

Cuenta de ahorros

 

La letra pequeña

Cuando se trata de cuentas para personas jóvenes, a veces se tienen ciertas restricciones que no te permitirán manejar tan fácilmente tu dinero, por lo que vale la pena echarles un ojo:

Movimientos por mes: para cualquier cuenta de ahorro o corriente existen condiciones para los retiros o transacciones permitidas por mes, en las cuales se establecen, por ejemplo, los montos máximos diarios para un retiro. En algunos casos existen restricciones respecto al manejo de los fondos, donde solo se puede retirar el dinero cuando se cumpla cierto tiempo de ahorro (seis meses, un año), por eso es mejor preguntar anticipadamente sobre la disponibilidad de tus ahorros en caso de que necesites hacer uso de una parte de ellos.

Tarjeta de débito: este instrumento plástico puede ayudarnos mucho para realizar transacciones pequeñas y rápidas, dado que, si necesitamos adquirir, por ejemplo, los libros del semestre, podemos ir a la librería y pagarlos con la tarjeta de débito en la caja. Aunque según la modalidad de la cuenta puede que no te faciliten una de estas, y que solicitarla y usarla implique un costo mensual para ti. Revisa cuáles son tus posibilidades en este punto.

Banca telefónica, digital o chequera: cuando algunas entidades bancarias no te dan la opción de tarjeta de débito, lo compensan con otras opciones como la banca telefónica, la digital o una chequera. Lo que tienes que revisar y preguntar con estas opciones es el costo por transacción (si lo hay) cada vez que las utilices y cada cuánto puedes hacerlo.

Seguros: algunos bancos tienen seguros obligatorios y otros optativos, los cuales generan un costo fijo (mensual, trimestral, semestral…), averigua si la cuenta que deseas abrir está atada a algún seguro, de qué trata y cuánto cuesta. Luego de esto podrás analizar si realmente vale la pena o si prefieres prescindir de él (en caso de que sea posible).

 

Esta información debería darte un punto de partida para revisar algunas opciones en cuanto a tu primera cuenta de ahorro, ayudarte a saber cuáles son las mejores opciones y qué cosas debes preguntar para que cuentes con los mejores beneficios. Si tu intención es ahorrar para matricularte con nosotros o realizar algún programa de corta duración, revisa las opciones adicionales que tenemos para ayudarte con la financiación, solo haz clic aquí

Publicado en: El Blog de Areandina

Tagged: Finanzas personales, Economía, Areandina, Dinero, Ahorro, Universidad

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