¿Repasar ya no está de moda?

Por Areandina, Agosto 24, 2018

Muchos pensamos que estudiar, repasar y tener constantes rutinas de estudio puede resultar algo agotador y que no nos termina “fluyendo”, y a pesar de que estemos bajo la etiqueta de estudiantes y lo nuestro sea especialmente dedicarnos de lleno a ello, resulta más que en la práctica llevamos a cabo otros métodos de estudio que se alejan de un resaltador, un libro y un sitio tranquilo.

 

Analicemos el panorama sobre cómo llevarnos el conocimiento a la cabeza de otra manera.

 

  1. Con ruido. El peor enemigo a veces será el silencio, porque nos hace sentir nerviosos, porque nos intimida, porque no hay respuestas susurradas en él… más bien, es incluso un invasor de la privacidad y promotor de la procrastinación; ¿no han notado cómo en el examen esto es lo que más nos distrae? Y es que muchas veces practicar bajo ruido puede ser una gran estrategia para asimilar contenidos. La concentración es una habilidad que se trabaja constantemente, y si logras romper la barrera de poder estar unido en sincronía plena con tu contenido en medio de un ambiente ruidoso, ya el silencio en pleno salón será un tema mucho más fácil de manejar.

 

  1. Sé preguntón. En la mayoría de las clases, una enorme cantidad de información se absorbe en plena sesión con el profesor, por lo que si te enfocas en todos los ejercicios que se realizan puedes hacer varias preguntas, proponer ejemplos que resuelvas tú y así comprender por completo cada objetivo. No tengas miedo de realizar preguntas, ten confianza en ti mismo y obtener aclaraciones a tiempo resultará en respuestas más claras cuando llenes la hoja de examen.

 

  1. Repaso social. Reúnete con amigos, armen plan para hablar sobre un tema que va para el parcial y elijan un sitio un espacio abierto como un parque o una plaza. Lo primero en esta estrategia es salir del contexto aula y poder discutir un tema sin tener referencias de clases, es decir, comprueba qué tanto sabes al conversar sobre un tema en un entorno totalmente diferente. Lo segundo refiere a que como estarás en grupo, te servirán mucho los puntos encontrados, las dudas que compartan como grupo, las soluciones que se den y los diferentes ejemplos y ejercicios que cada uno brinde.

 

Estudiar en grupo

 

  1. ¿Quién es el profesor ahora? Relacionado con el punto anterior es que también podemos cambiar la dinámica y en vez de realizar una conversación grupal, hagamos una clase. Es decir, nos ponemos en el rol de profesor y que los demás aprendan de la explicación que estamos generando (con ejercicios resueltos y todo). Así, sientes la obligación de manejar el tema, saber cómo desarrollarlo y ciertamente debes entenderlo para poder explicarlo.

 

  1. Recording… Antes de comentarte de esta forma de estudiar, asegúrate con tu profesor que no haya problema con que grabes las sesiones y que estas sean únicamente para uso personal. Ahora, sí. Cuando repetimos en nuestra cabeza o intentamos recordar qué fue lo que dijo un profesor en una clase, a veces nuestra mente reelabora, olvida o incluso bloquea ciertas partes, por lo que podemos no acordarnos de todo en un orden dado. Por lo que hay quienes graban las clases para poder estudiar luego. Lo ventajoso de esto es que puedes escucharlas varias veces, puedes hacerlo incluso en el bus, aunque te recomendamos complementar con ejercicios por escrito.

 

  1. Aprendizaje para consumir en el camino. A veces necesitamos que el conocimiento no se saque del horno tan rápido, y solo 45 minutos de una clase no es suficiente. Por lo que a veces irnos conversando sobre lo recién aprendido con un amigo (o con suerte con el mismo profesor) de camino a la casa podría ser de gran ayuda. Porque es un estilo de repaso, de resumen sobre lo que permaneció en tu mente y, además, estás elaborando un discurso sobre ello y no solamente eres la parte receptiva del contenido. Así, cambiamos la forma en cómo se gestiona este contenido y, lo mejor, es que eres tú quien lo lleva a cabo, por lo que para el momento del examen es más fácil continuar en modo elaboración sobre algo que ya has hecho.

 

Estudiar moda

 

Ojo, haz este repaso varias veces y no te confíes con haberlo hecho una sola vez. Incluso, esto aplica para todos los métodos de estudio, ya que mientras más veces vayas sobre el contenido y complementes entre sí diferentes formas de revisarlo, más fácil te será tenerlo en mente, fresco y con todos sus detalles.

Publicado en: El Blog de Areandina

Tagged: Estudiar, Repasar, métodos de estudio, técnicas, Consejos, Areandina, Moda

Quizá también te interese